Ponemos a tu alcance el auténtico aceite de Argán 100% puro

Proyecto Solidario

Desde tiempos ancestrales las mujeres douar, bereberes de esta área rural, han sabido de las benignas propiedades del aceite de argán , tanto para sazonar sus platos como para mejorar su piel; además su fruto les proporcionaba alimento para sus animales y combustible para el fuego.

Origen del aceite de Argán Puro

Hoy en día el aceite de argán vuelve con toda la fuerza de un producto cuyas propiedades medicinales han confirmado expertos en materia nutricional y reconocidos dermatólogos.

- En 1996, la asociación Ibn-Al-Baytar lanzó la creación de la cooperativa Amal de Tamanar, de producción y de comercialización de aceite Argan en colaboración con la Universidad de Rabat.

-En 1998, la UNESCO incluyó estos bosques en la Red de Reservas Mundiales de la Biosfera ya que juegan un papel importantísimo en el mantenimiento de la balanza ecológica y económica de la región. 

-En el 2000 comienzan los programas de alfabetización de las mujeres que forman parte de las cooperativas de aceite de argán y se crea la AIE (Agrupación de interés económico). Esta agrupación, de la que forma parte AMAL, tiene el nombre de “Targanine” y se encarga de promover y de comercializar los productos de cooperativas de extracción de aceite, tanto en el mercado nacional como en el internacional. Se encarga también del control de calidad, de la formación y de la búsqueda de nuevos productos.

- En el 2001 el aceite de argán elaborado por la Cooperativa Amal consigue el prestigioso premio internacional de la biodiversidad Slow Food.

-Actualmente en la cooperativa AMAL, trabajan 70 mujeres, que tienen en común el llevar el peso de la familia sobre sus espaldas, aquí permanecen seis horas al día de lunes a viernes y parte del dinero que se recauda con la venta del aceite se invierte en su educación y programas de alfabetización. Además hay una pequeña tienda donde se exponen y venden labores realizadas por las mujeres del pueblo.

Todo el trabajo es realizado por mujeres que continúan con las técnicas empleadas por sus tatarabuelas, desde la recogida del fruto hasta la tarea comercial y de distribución.

Adquiriendo este producto contribuyes de manera muy directa al desarrollo de todos estos programas.